Otoño

Será que tenemos que hablar / No será mejor escuchar el silencio de los pájaros / Voy desacostumbrandome a ti / Un sonrisa que aprieta aparece de vez en cuando / Y miro a ver si te escucho / Y me voy quedando muda.

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Daño irreversible

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La caldera explotó a las seis de la mañana

Ya antes la sangre había llegado al piso

Hubo que apagarla

Cómo dolió

Hay que esperar que enfríe

Repararla, tal vez

No volverá a ser la misma

Calentará, tal vez

pero no se oirá el suave ronroneo al prender

no enfriará y bajará la temperatura de acuerdo al momento

estará allí, pero será otra

La caldera no funciona

No se podrá usar en las noches frías

Duele

Decepciona

Arde

Se prende en llamas

Provoca gritar

Tantas cosas irreversibles además de la muerte

Una caldera rota, fría y vacía

es un hecho irreversible

Se rompió la caldera

Está en trozos en la cocina

Estoy en partes sobre mi cama

Envuelta en mantas

Tratando de calentarme

Rota

Me visto

Espero

Repararan la caldera

Pondrán otra

No podré ser reparada

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La Responsabilidad Social Empresarial y la empresa privada en el “Socialismo del Siglo XXI”

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Algunos antecedentes

Durante los años 1960 Venezuela comenzaba su camino hacia una economía desarrollada y hacia una sociedad moderna. Iniciativas como la nacionalización de la industria del hierro y del petróleo en el año de 1975, contribuyeron a crear una clase media que luego devendría en una clase empresarial y de emprendedores que marcaría los próximos veinte años del país, hasta la llegada de los noventa.

Como parte del adelanto y de la actualidad que se vería en el país en las décadas subsiguientes tenemos la declaración explícita del Dividendo Voluntario para la Comunidad en 1965, con motivo del Primer Congreso Venezolano de Ejecutivos celebrado en Macuto, donde se sostiene:

que son fines superiores a la empresa el servir a la sociedad y contribuir con obligaciones y responsabilidades sociales que beneficien su capital y a sus empleados y obreros, pero que también dediquen parte de sus beneficios a elevar y mejorar el nivel de comunicaciones urbanas y rurales de menores recursos” (VenAmCham, 2000 2002, p. 15, citado por Pelekais y Aguirre, p. 95)

La década de los ochenta fue de gran avance en la creación de fundaciones y organizaciones culturales y sociales que con el apoyo privado y público, y en muchos casos, mixto. Estas fundaciones mixtas recibían un doble subsidio, por una parte del estado y por el otro de la empresa o la sociedad civil. Como ejemplos exitosos de esta cooperación mixta entre el estado, la empresa y la sociedad civil tenemos el Museo de Los Niños de Caracas, La escuela de Ballet Keyla Ermecheo, El Teatro Luis Peraza, el Ateneo de Caracas, el grupo de teatro Rajatabla. El estado en muchos casos dotaba de sedes físicas a estas instituciones permitiéndole desarrollar sus actividades. El aporte de la empresa y de la sociedad civil ayudaba a la presentación de obras, muchas de ellas de gran nivel cultural y ganadoras de premios nacionales e internacionales. En contraposición estos grupos ofrecían clases gratuitas o a muy bajos precios, y se unían a las iniciativas de acciones socio-cultural de la comunidad donde estaban ubicados. En otro orden de ideas, el estado contribuía con el pago de los maestros en los colegios “católicos” de bajos recursos, ampliando las oportunidades de estudios de muchos niños y adolescentes en el país. Coincide con una de las épocas de mayor crecimiento en Venezuela. Estas acciones contribuían a educar a la población en la importancia de la participación de todos los actores: gobierno, empresa y sociedad civil en la creación de una sociedad mejor. Muchas de estas instituciones son y fueron muy conocidas. Lamentablemente, no así de donde provenían los recursos para su mantenimiento. Lo que no creo un sentimiento de “agradecimiento” en la población.

Los ochenta fueron la gran década para el área bancaria. Pionero de este sector fue el Banco Consolidado, hoy Corp Banca. Quien crea una sede, todavía hoy en funcionamiento, denominada “Centro Cultural Consolidado”, que ha servido y sirve de base para que el público pueda disfruta de exposiciones de artistas plásticos, conciertos, homenajes a escritores, lecturas de poesía y, por ejemplo, “la semana de Japón”, una iniciativa llevada a cabo por años y que siempre es esperada entre el público. Muchas de estas muestras son gratuitas o aprecios accesibles.

En Venezuela nos encontrábamos para los noventa en un proceso de industrialización sostenida que venía de los años 70 y 80. En ese momento se consolidaron las grandes industriales nacionales, junto con el sector bancario y se consolido la pequeña y mediana industria que crecía a la sombra de los servicios que le debía prestar a la primera y a las necesidades de servicios de una población con mayor poder adquisitivo

Bajo el lema “La Decisión de Avanzar”, el VI Congreso Venezolano de Ejecutivos, centrado en la temática “Gerencia de los 90” consideró a la Responsabilidad Social Empresarial como la gran estrategia a desarrollar en los próximos años. Viendo la necesidad de encontrar nuevos caminos y respuestas a los problemas que aquejaban a la población. Eran los momentos de los cambios en la U.R.S.S. y la primacía del Fondo Monetario Internacional. Se perfilan inclusive en este congreso las características que debían tener los gerentes de los años 90 en el país para que fuesen capaces de lidiar con los retos del futuro. Se planteaba el gran reto de crear y contribuir con estrategias educativas que fueran capaces de generar empleos generadores de riqueza. El 9% de la fuerza laboral al inicio de los noventa era analfabeta y un 40% solo tenía educación primaria (Urquijo, 2004, p. 374).

Los grandes grupos económicos continuaron avanzando en materia de Responsabilidad Social Empresarial. Algunas de las iniciativas más exitosas de los años 90 las llevaron a cabo: Empresas Polar, Telcel (hoy Movistar), Banesto, Fundación Provincial (Banco Provincial).

Durante esta década ya el modelo político daba señales de agotamiento y las fuerzas sociales, políticas y económicas del país no pudieron generar respuestas que satisficieran las desigualdades que existían en el país. Trayendo consigo durante todos los noventa inestabilidades políticas que perduran hasta ahora. Teniendo primacía las decisiones políticas de carácter social sobre las económicas progresistas.

En el año 2002, VenAmCham (Venezuela American Chamber of Commerce & Industry) en su estudio denominado “La Responsabilidad Social en Venezuela” concluye que

“la empresa privada está dando pasos significativos para desarrollar políticas de Responsabilidad Social  que permitan al sector empresarial privado desempeñar un rol importante en la mejora de la calidad de vida de la comunidad; sin embargo, se desconoce de manera cierta el alcance o cuantía de ese aporte” (Pelekais y Aguirre, 2008, p. 125).

Lo cual dio paso a la necesidad de incluir entre los objetivos de la Responsabilidad Social Empresarial la elaboración de un “Balance Social” que le permitiera a la empresa definir hacia donde enfocaría sus recursos, presentar un balance cuantitativo y cualitativo de los resultados de su acción social, y presentarse como socialmente responsable dentro de los grupos de interés relacionados con la empresa: accionistas, trabajadores, clientes, proveedores, contratistas, distribuidores, comunidad, sindicato, gobierno, sociedad, estado, medios de comunicación.

Un nuevo actor “social”

A partir 1998, los adelantos en materia de Responsabilidad Social en Venezuela  están ligadas al proceso político denominado “chavismo” y que comienza con la llegada al poder del Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, desde dos vías: el aporte de la industria petrolera y las leyes “sociales”.

Luego del paro petrolero del 2003 el gobierno socialista se dio a la tarea de “rehacer” PDVSA (Petróleos de Venezuela, s.a.) la principal industria petrolera del país y una de las tres primeras para ese momento en el ranking mundial.

PDVSA y sus recursos se convirtieron en el medio para cumplir con la gran iniciativa social. Se financiaron con ingresos de PDVSA la Misión Ribas con la finalidad de que los venezolanos puedan culminar sus estudios desde la tercera etapa del nivel de educación básica, hasta el nivel de educación media diversificada y profesional y la Misión Vuelvan Caras. La Misión Mercal, con el fin de subsidiar alimentos para la población de bajos recursos. La iniciativa de Barrio Adentro I y II con la finalidad de hacer accesible los servicios de salud a una mayor parte de la población, la Misión Robinson para la erradicación del analfabetismo entre la población adulta. De 2003 a 2008, PDVSA asignó más de $23 millardos de dólares a programas sociales (Corrales y Penfold, 2012, p.125). Desde esa fecha hasta el 2012 esa cifra ha ido en aumento. Igualmente la ampliación de nuevos programas sociales: Misión Niños y Niñas del Barrio, para atender a los niños en situación de calle. Misión José Gregorio Hernández para ayudar a las personas que presenten alguna discapacidad. Misión Amor Mayor para los adultos que no logran cotizar en el Seguro Social. Contamos entonces la creación de más de 24 misiones con el fin de satisfacer diversas carencias de la población, desde educación, vivienda, salud, niños abandonados, atención en la vejez, mujeres sin recursos hasta labios leporinos y cataratas.

Me centro en esta explicación sobre la actuación del estado a través de PDVSA por lo que de constructo cultural tiene en la mente de las personas más necesitadas y con menos recursos educativos. PDVSA se ha convertido, con sus inmensos recursos y con una idea política clara acerca de la creación de la imagen sobre el valor del estado en el individuo, en el epicentro de lo que la Responsabilidad Social debe ser para una gran mayoría de los venezolanos. Es por ello, y lo abordamos más adelante, que a partir del 2007 la empresa en Venezuela perdió un rol, que excepto en algunas excepciones, no había alcanzado plenamente, como el instrumento socialmente responsable y apto para generar mejoras en la sociedad. La empresa queda reducida a sus conceptos iniciales de una organización cuyo fin y responsabilidad principal es el lucro de sus accionistas.

El siglo XXI

La actuación de PDVSA genero una competencia “desleal” dada la cantidad de recursos económicos en su favor. Y dejo muy atrás cualquier iniciativa sobre  Responsabilidad Social que las grandes empresas hubiesen adelantado hasta los momentos. Creando la idea dentro de los trabajadores, sindicatos, contratista y la comunidad de que había, se podía y era necesario hacer más, repartir más, obtener más. Este movimiento contribuyo sobre todo a generar un matriz de opinión favorable al conjunto de expropiaciones que se han suscitado en el tiempo en contra de la industria privada.

Luego de su reelección en el 2006, y, específicamente a partir del 2007, el campo de acción de las empresas en esta área se ha visto limitado por las políticas gubernamentales en materia social emitidas por el estado venezolano. Las iniciativas sociales han sido acciones aisladas que han contado con poco o ningún apoyo gubernamental. Y en muchos casos han sido determinadas por la emisión de “leyes sociales” que han obligado a las empresas han dirigir sus iniciativas sociales hacia uno u otro sector en función de cumplir con las “leyes gubernamentales”, evitar sanciones o negociar acciones para su supervivencia. Valdría la pena analizar si estas “iniciativas impuestas” pueden ser definidas o enmarcadas dentro del concepto de Responsabilidad Social Empresarial ya que siguiendo a Guedez (2008) en el compendio que hace de las diferentes definiciones de Responsabilidad Social Empresarial emitidas por el grupo ETHOS de Brasil, El Libro Verde de la Unión Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros, encuentra en común “que las acciones de responsabilidad social empresarial se desarrollan adicionalmente a las pautadas por la ley” (p.100)

En un país donde la pequeña y mediana empresa privada conforma el gran espectro productivo del país podemos afirmar que para la mayor parte de este sector empresarial no existe un Plan de Responsabilidad Social. El concepto de Responsabilidad Social no va más allá de lo necesario o lo determinado por la ley. La mayor parte de las inversiones en esta materia las han hecho como “obligación” y, en los últimos años, debido a las reformas en la Ley de Seguridad Social, la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat) y la Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología (Locti). Justamente, las empresas que menos problemas han tenido con la implementación de esta normativa son aquellas que habían venido trabajando en los años posteriores en la práctica activa de la Responsabilidad Social Empresarial.

Lo cual revela lo que es y será el gran drama del siglo XXI en Venezuela, un empresariado no homogéneo en la idea del país que se necesita crear, una gerencia altamente educada pero que no siempre cuenta con el apoyo o la comprensión de los principales accionista, una población que carece de los instrumentos educativos que le permitan articular sus necesidades bajo los marcos legales y normativos y el ascenso de una clase política-económica que se sentía “huérfana” de representación, y cuya “crisis de representación”, permite al Chavismo en menos de dos años generar una cantidad de cambios institucionales (Corrales y Penfold, 2012, p. 214 y 215) que pareciera nadie pudo prever.

Eso no significa que de manera aislada no hubiesen en el pasado o hallan en el presente iniciativas valederas y valientes que sigan el camino de la Responsabilidad Social Empresarial. Lamentablemente el desarrollo no ha sido lineal. El subdesarrollo no es falta de desarrollo sino desarrollo desigual y extremo. Dentro del país existieron empresas, y algunas aún perviven, cuyos estadios de desarrollo dentro del esquema teórico de la Responsabilidad social Empresarial alcanzan sus fases más altas (Guedez, 2008), entre ellas: Empresas Polar, Chevron Texaco, Avon,  Banesco, Banco Mercantil, C.A. Ron Santa Teresa. Igualmente, instituciones sociales como el Dividendo Voluntario para la Comunidad, Venezuela sin Límites, la Asociación de Damas Salesianas, la Fundación Centro Médico de Caracas, la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Católica Andrés Bello, la Cruz Roja y Unicef. Todas estas instituciones siguen contribuyendo para que iniciativas como la Fundación Proyecto Maniapure, el programa Alcatráz, el Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (Cania), el conjunto de escuelas de “Fe y Alegria” no se extinga.

Esto forma parte de una conciencia ética particular de la dirección de los accionistas y líderes de ciertas empresas o grupos económicos, de la conciencia ciudadana de los rectores y personal directivo de las Universidades y de las personas que conforman las instituciones sin fines de lucro que se encuentran en el país, más que de una conciencia ciudadana global de lo que significa la Responsabilidad Social.

La ética como la “responsabilidad de construir realidades sociales junto al otro, con los otros y para otros” (Guedez, 2008, p.61) no forma parte de la población venezolana de a pie. Haría falta una gran inversión en educación y la difusión de ejemplos exitosos entre los ciudadanos que permitan generar un conciencia de productividad y la idea de que la empresa tiene un carácter económico y que podría y debería tener un carácter social donde todos los relacionados directa e indirectamente con ella se beneficien.

Para concluir podemos afirmar que el “Socialismo del siglo XXI” tiene como fundamento desplazar a la industria privada como eje promotor de la riqueza dentro del país. La empresa privada tiene entonces en primera instancia el gran reto de sobrevivir dentro de este sistema encontrando soluciones creativas ante el embate del estado.

 

Bibliografía

Corrales, J. y Penfold, M. (2012) “Un dragón en el trópico”. Venezuela: La Hoja del Norte.

Gomez Samper, H. y Luis-Bassa, C. (2006). “Iniciativa social como estrategia competitiva”. Caracas, Venezuela: Ediciones IESA.

Guedez, V. (2008). “Ser confiable. “Responsabilidad social y reputación empresarial”. Caracas, Venezuela: Editorial Planeta.

Instituto Ethos y Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice). (2005). “Conceptos básicos e indicadores de Responsabilidad Social Empresarial. Manual de apoyo para periodistas”. Caracas: Gráficas La Bodoniana.

Lozano, J. (1999). “Ética y empresa”. España: Editorial trotta.

Pelekais, C. y Aguirre, R. (2008). “Hacia una cultura de Responsabilidad Social”. Mexico: Pearson Educación de México.

Urquijo, J. (2004). “Teoría de las relaciones sindicato-gerenciales”. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas: Editorial Texto.

Lo pueden encontrar en http://elconstructoronline.jimdo.com/empresas/

 

 

Votación 8: Poema (tema la noche)

Varios poemas están escogidos para formar parte de la revista “Salto al Reverso”, entre ellos el mio “La oquedad de la noche”, te invitamos a votar por el de tu agrado.
Gracias por apoyarnos.

SALTO AL REVERSO

VOTEN AQUÍ ↓

1

Vigilia – Rodrigo Corrales-Mejías
http://sonetosenfuga.wordpress.com/

Y si volviéramos a encontrarnos,
¿de qué hablaríamos después de tantos años?
¿Qué verías en mi rostro desgastado?
No sé siquiera si es lo que deseas,
pero yo te sigo buscando
sobre todo en las noches
aún cuando sé que ya nada tiene caso,
sigo acariciando tu rostro en la brisa
te apareces sin aviso a besar mis labios
a hacerme creer en lo que no existe,
pero que habita en las ansias de tenerte.

Eres cómplice de mis crímenes internos
alimentas la rabia deshecha por la gente
esa que me dice que eres feliz,
todo un ejemplo a seguir,
que viva lo que me queda de vida
y que deje vivir
porque al tiempo nada lo regresa.

Pero entonces,
¿por qué esta noche se hace eterna?
Recurrente y necia
siempre vuelve de dónde sea que venga
a atormentarme con tu presencia

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Mi compañero

Un abrazo, Carolina. Lo vamos a extrañar mucho.

el fotonauta

Parque "El Capricho", abril de 2015. Fotógrafa: Carolina Retamal.

A todos los que nos han acompañado con sus mensajes, su apoyo y su presencia a prueba de distancias, contarles que mi chico, mi sol, ha emprendido ya su último viaje.

Se ha ido dejando el alma en la lucha, con la paz de quien lo entrega todo, satisfecho de haber plantado cara al enemigo.

Si pienso en su vida, creo que siempre puso el alma en todo, queriendo vivir a tope, conocer lugares lejanos, apostar por lo extraño y no convencional, poniéndose a prueba en cualquier decisión. Sin miedo a temer.

Caminé orgullosa a su lado, con la frente en alto, consciente del hombre excepcional que tenía junto a mí. Por eso, atesoro la alegría de haberle expresado este amor, mirándole a los ojos, tomando sus manos, besando su piel, cada uno de los días que estuvimos juntos.

Quedamos solas, su cámara y yo, añorando al hombre que sacaba de…

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Una despedida

Una noticia que me llena de tristeza. Que hermoso que podamos recordarlo y tener su obra a través de la revista. Un abrazo a Carolina.

SALTO AL REVERSO

Quiero dedicar un espacio aquí a uno de nuestros autores: aceituno, Daniel, o el Fotonauta, como era conocido gracias a su blog, elfotonauta.wordpress.com. Me ha entristecido mucho enterarme de la noticia de su fallecimiento, aunque ya era algo que sabíamos que iba a suceder tras una larga batalla contra su enfermedad.

Sé que varios de ustedes le seguían y que esperábamos oír noticias suyas. Han llegado ayer, de parte de su esposa Carolina, en una entrada titulada Mi compañero:
elfotonauta.wordpress.com/2016/02/16/mi-companero

Revista 8 Salto al reversoYo quiero recordarlo aquí, quiero que recordemos las obras que dejó para Salto al reverso, en especial la portada de nuestro más reciente numero (8), Puntos de luz. Realmente me apena mucho que no podrá ver su portada en papel, si es que logramos imprimirla. Pero sé que Carolina podrá tenerla en sus manos. Aquí hay algunas otras obras que nos dejó en Salto al reverso: saltoalreverso.com/author/elfotonauta. Y…

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¿Made in Spain? publicado en El Constructor Online.

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Hay que crear, aparte de los que ya existen, millones de consumidores “deseosos” de la marca “Made in Spain”. Levi’s para poder sobrevivir en el mercado de los vaqueros ya no fabrica en los Estados Unidos, a pesar de esto al comprar un Levi’s todos sabemos que estamos comprando el “auténtico jeans americano”. El pionero de los vaqueros. Sus diseños se siguen produciendo en su casa matriz en San Francisco, California.

 

http://elconstructoronline.jimdo.com/empresas/

La sombra

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San Sebastian 2014

San Sebastian 2014

Quedar en un café, mirar a los ojos, apretar el alma, querer al que no se quiere, dar la cara por nuestras flaquezas y miserias se han convertido en viejas costumbres en desuso. Tenemos la tecnología, los puntos verdes y amarillos, los ausentes y los conectados para crear una nueva mecánica de la no comunicación y eximirnos de la responsabilidad de nuestros actos, de las explicaciones que dejan puentes, de los adioses con cariño, de ser hombres y mujeres completos, sabedores de nuestras miserias, pero solidarios con las derrotas y caídas de los otros. Ya somos solo la sombra orweliana del ser humano: la derrota, lo acomodaticio, el funcionario, el clon, la cirugía plástica, el gendarme de la moral…somos la decadencia, lo fatuo. Perdimos la humanidad y el valor de ser hombres.

Revista Salto al reverso #8

Aquí les comparto el #8 de Salto al Reverso, lleno de las obras de gente talentosa y unido por el arte. Agradecida por la consideración en la publicación de mi poema, que pueden encontrar en la página 12. Los animo a rebloguear , si fuese de su gusto. Gracias por el apoyo.

SALTO AL REVERSO

Ya está publicada la octava edición de la revista Salto al reverso (octubre-diciembre).

AÑO 1, NÚMERO 8
octubre-diciembre 2015

Revista #8 en ISSUU

Revista #8 en PDF

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Pueden ver este y los anteriores números en la sección Revista.

Y en nuestra página en Issuu: issuu.com/saltoalreverso

Nota: Esta revista fue catalogada por Issuu como para mayores de edad por el desnudo en su portada. Para poder visualizarla en Issuu deben registrarse o iniciar sesión para comprobar que son mayores de edad.

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